Viendo trabajar al escultor

1024px-Lago-Maggiore_1016Monumento al cantero en Baveno am Lago Maggiore (GNU Free Documentation License foto de Mbdortmund)

El ángel rojo que yo había admirado aquella primera noche ya no se veía. Estaba tapado por unas viejas camisas de pana y resguardado en un rincón. La mayoría de los trabajadores estaban tallando piedras para las cornisas y molduras de edificios. Solo uno picaba un bloque de mármol blanco y de vez en cuando sacaba medidas de una pequeña estatua de un santo que estaba en una mesa que tenía a su lado. Me acerqué para observarlo.

Trabajaba al ritmo de una máquina y martillaba con gran fuerza. Jacinto, como más tarde le conocía, estaba dándole en el bloque con una herramienta que parecía un clavo gigante o un gran lapicero de hierro que hacía saltar trocitos o esquirlas por todas partes. En inglés la palabra “carving” despistaba, no parecía la correcta. “Carving” siempre se hacía con un cuchillo. “Carving” significa cortar la carne. “Carving” significa grabar con una navaja el nombre de tu novia en el tronco de un árbol. “Carving” incluso es tallar la madera. Lo que veía ahora no era “carving”: sería más acertado llamarlo “chipping”. Y me preguntaba si no existía una manera más eficaz de tallar. ¿De verdad era la mejor herramienta que el genio humano podía inventar para tal procedimiento? ¿No debe haber un instrumento más rápido y más preciso para dar forma a la piedra? Las esquirlas o trocitos que saltaban del bloque eran muy irregulares y la superficie quedaba igual de rugosa. La única señal de algún método o técnica visible eran los pequeños surcos paralelos, por lo que la zona trabajada parecía un diminuto campo arado. Fernando y los demás obreros estaban “afeitando” sus bloques con martillos neumáticos. ¿Por qué no procedía así Jacinto?

Cómo tallar la piedra

La talla de piedra guarda pocos misterios, o ninguno hasta el Renacimineto. Sabemos cómo esculpían los egipcios, ya que hay obras suyas tanto terminadas como sin terminar, y tenemos sus instrumentos. Son los mismos que los nuestros, aunque forjados en bronce, que nos parecen incomprensibles. Incluso la punta de un cincel de hierro templado se estropea después de unos minutos de trabajo sobre un mármol duro. Y los egipcios a menudo esculpían basalto, granito y diorita, las piedras más duras que existen. Los griegos ya utilizaban herramientas de hierro pero eran las mismas. Solo hay cuatro tipos, menos que en cualquier otro oficio. Es una de las cosas más bellas de la talla de piedra: hay menos soporte instrumental que en cualquier otro arte. Se talla directamente con las manos, o casi.

En el siglo pasado hubo dos revoluciones en la técnica de la talla de piedra: el martillo neumático y la sierra de disco. Últimamente ha habido otra: el ordenador. Pero se siguen usando los mismos cuatro cinceles:

Uno tiene la punta plana como un destornillador; otro tiene dientes como un desgastado tenedor de mesa; un tercero lleva la punta en redondo como la uña del dedo; y el cuarto, el que se ocupa de la parte más dura, termina en punta como un lapicero.

Stone Tools, Set of 6Estas herramientas, que aquí se muestran solo como ilustración, se venden aquí.

Para ayudar en las medidas, además de las escuadras, hay bellos compases de todos los tamaños, el mayor de los cuales puede ser tan grande como el arco de una puerta.

Para suavizar y perfeccionar las superficies rugosas se utilizan mazos con dientes, limas o escofinas, y, para pulir, polvos abrasivos o papeles de lija. En el pasado, se pulía con el polvo de pómez.

¿Cómo se talla una figura en mármol?

El martillo neumático

Air_hammer_Cuturi_E-typeUn martillo neumático italiano, con un cincel. Hay una válvula de rotación añadida. (foto de Satrughna de GNU de licencia de documentación libre)

Hace unos ochenta años los canteros y los escultores empezaron a hacer uso de un pequeño martillo neumático. No es como los martillos grandes y pesados que se usan para abrir un agujero en la calle, aunque el principio es el mismo: la presión del aire sustituye el golpe del brazo del trabajador por una vibración constante.

El martillo neumático que utilizan los escultores es un pequeño cilindro hueco de unos 25 centimetros de largo. El aire desde el compresor llega por un tubo de goma, con una pequeña válvula para regular su fuerza. Más o menos, todo parece un tubo de regar el jardín: la cabeza en este caso es el martillo. Los martillos neumáticos de todo tipo impulsan o hacen vibrar brocas, pero el pequeño martillo neumático del escultor funciona con sus cinceles de toda la vida. ¿Cómo?

Dentro del cilindro vibra un trozo de hierro: es ese su “martillo”. Se coge un cincel, la gradina, por ejemplo, y se mete “de culo” (con perdón) en el cilindro hasta que hace contacto con el trozo vibrador y empieza a su vez a vibrar. Ya se ha convertido el cincel en martillo. Cuando toca la piedra, empieza a romper la superficie, haciendo saltar pequeñas esquirlas. Es así de fácil. El escultor corta su piedra como el peluquero que, con su máquina eléctrica y largo cable, pasa por encima de la cabeza de su cliente. Cuando vi a Fernando aquella primera noche, él yacía sobre el enorme bloque que tallaba y el tubo le envolvía como una serpiente.

800px-afzaat_met_vaste_moet_voor_montan_-_unknown_-_20365138_-_rce Utilizando el martillo neumático para impulsar al cincel  (Foto licensed under the Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Netherlands.
Atribucion: Rijksdienst voor het Cultureel Erfgoed)

Manejar el martillo neumático es fácil, en seguida se coge la maña. Y hace más fácil y rápida la talla de piedra. Pero no se puede utilizar para el debaste inicial. ¿Por qué?

Porque las vibraciones del martillo pneumático no proporcionan suficiente fuerza para impulsar el puntero, que es la herramienta básica para quitar del bloque las grandes zonas que sobran. No hay nada como los fuertes y certeros golpes del cantero.

Cuando entré en el taller el primer día y vi a los hombres golpeando los punteros con sus mazos, y solo alguno con el martillo neumático, era porque se encontraban todavía en la primera fase de su trabajo.

A continuación: La máquina de sacar puntos

 

 

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  1. Pingback: La primera mañana en el patio de cantería | Fernando's Stoneyard

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